Algunos estudiosos aseguran que llegó a haber hasta 500 castillos en todo Aragón.
La diversidad de las fortificaciones de esta zona pasa por todos los estilos: románico, gótico, mudéjar, renacentista y barroco. Muchos edificios eran simples torres de control, mientras que otros eran verdaderas fortalezas y alcázares y palacios.