Descripción del hotel
Este castillo-hotel se encuentra elevado en un tajo sobre la vega del río Águeda y tapizado de hiedra, y cuenta con una Torre del zenaje que es un inmejorable observatorio para contemplar los paisajes salmantinos. Es el enclave idóneo para descubrir la belleza de un espléndido entorno natural y admirar la riqueza monumental de Ciudad Rodrigo. Tras pasar su cuidado jardín, destacan en el interior aspectos detallistas de la época, mobiliario castellano, un espléndido patio y habitaciones alegres, algunas con excepcionales vistas. Las arcadas de piedra del comedor causan admiración, del mismo modo que los platos de la típica cocina salmantina entre los que sobresalen un embutido autóctono, el farinato, los suculentos asados y los jamones ibéricos.