Es la capital de provincia más fría de España. El invierno se caracteriza por ser largo y frío y el verano es cálido (20ºC julio y agosto), con unas temperaturas máximas alrededor de los 28 ºC, que en los días de canícula pueden llegar hasta los 35 ºC. Las precipitaciones son moderadas siendo la primavera la estación más lluviosa.