España es el segundo país en recepción de turistas extranjeros, en buena medida gracias a la cantidad y la calidad de sus playas. Además de los interminables kilómetros de arena, la costa española cuenta con dos factores más para obtener su importante éxito, la benevolencia de su clima y su variedad paisajística. Desde paisajes casi lunares hasta un litoral flanqueado por verdes montes, el turista dispondrá de un gran abanico para elegir.