Esta torre-fortaleza fue construida a principios del s. XV. Dos siglos más tarde, ante el peligro de las incursiones de los piratas desde la cercana costa, se añadieron ciertos conflictos fronterizos con Portugal, fortificándose el recinto con el revestimiento de los muros y artillándose los torreones. La fortaleza, residencia del Marqués de Gibraleón, servía de refugio para los ciudadanos ante los ataques de los portugueses.