El Castillo de los Moscoso se alza sobre un pequeño promontorio desde donde domina todo el valle de Vimianzo.
Fue construido en el siglo XIII y derribado en 1467 durante las guerras irmandiñas. Una vez reconstruido en 1472 pasó a ser propiedad de la familia Altamira, hasta que finalmente fue adquirido por la Diputación de La Coruña.