Ya en el siglo X se comenzó a construir la iglesia que forma parte de este castillo. En los siglos XIV y XIV se levantaron otras construcciones fortificadas.
A finales del XIX el castillo en ruinas fue restaurado y se añadieron la muralla y se rehicieron las torres.
Hoy pertenece al Ayuntamiento de Castelldefels, entidad que también ha hecho remodelaciones que han permitido, entre otras cosas, dejar al descubierto ruinas ibéricas y romanas del subsuelo.