Esta Comunidad ha sabido aprovechar las aguas de sus manantiales para hacer de ellas auténticos puntos de disfrute. Las aguas salinas y primaverales de la campiña vallisoletana, los baños salmantinos, los abulenses, los de la provincia de León o Burgos permiten al turista que quiere descansar y reponer fuerzas, hacerlo en enclaves paisajísticos y culturales de primer orden.