Localizada en el corazón de la Península ibérica, Castilla la Mancha ofrece la posibilidad de visitar dos ciudades patrimonio de la Humanidad, como Toledo y Cuenca, además de una gran lista de pequeños pueblos que atesoran una gran variedad de patrimonio cultural. No podemos olvidar los innuerables espacios naturales proteguidos con los que cuenta, la importancia de su gastronimía y sus fiestas populares.