Existe un gran número de castillos por toda Cataluña y, por tanto, también en Barcelona.
Las fortificaciones de esta ciudad están muy ligadas a las invasiones francas y a la posterior invasión de Almanzor.
Pero sin duda el gran periodo de castillos catalanes va desde la Baja Edad Media hasta el 1500 con los Reyes católicos, período en que ya los castillos fueron decayendo y se convirtieron en "casals" o casas rurales.