La alcazaba de Almería era una fortaleza defensiva que se convirtió en el siglo X, gracias a Abderramán III, en el puerto más importante del Califato de Córdoba.
Sobre los restos de una fortaleza anterior mandó construir esta alcazaba de 1.430 metros de perímetro amurallado que, después de la Alhambra, es la construcción musulmana más grande de España.